Solicitud para construir edificios en la carretera Madrid a Cádiz por D. Juan Sánchez Gómez (AML – 1915)
El documento del mes tiene nombre y apellidos, Juan Sánchez Gómez, un gran propietario afincado en la calle Cánovas del Castillo de Lebrija (nº 27 en la lista de “grandes contribuyentes” con una cantidad de 442 pesetas y 82 céntimos) que destinó una de sus fincas, situada en “El Fijo” y comprada a Andrés Sánchez de Alva, a la venta en pequeños lotes de una a cinco alanzadas a trabajadores que acabaron construyendo modestas chozas allí y contribuyendo a la formación y crecimiento del incipiente núcleo urbano de El Cuervo.
Antes de abordar las vicisitudes que explican el documento y la proyección que el mismo va a tener en los años 16, 17, 18 y 19, vamos a adentrarnos en el contexto socioeconómico del El Cuervo de principios del siglo XX.
Atendiendo al padrón municipal de Lebrija de 1920, podemos observar que la población total del municipio lebrijano, incluyendo a los habitantes de El Cuervo y sus áreas adyacentes, era de 11.459 habitantes. Si desglosamos el padrón, podemos encontrar los siguientes datos:
- En el padrón municipal de Lebrija aparece en el apartado de domicilio la denominación “Cuervo”. En total son 69 personas las que aparecen empadronadas en El Cuervo. En el expediente que se conserva en el Archivo Municipal de Lebrija con fecha de 1919 para el establecimiento de Fielatos en El Cuervo[1], se hace referencia a las construcciones que existían en la zona por aquella época, recogiéndose literalmente:
Entre los diferentes pagos que existen en el extrarradio de este término municipal de Lebrija, hay dos, denominados Rodalabota y El Cuervo; en el último de los pagos mencionados, existen 5 o 6 casas, una enfrente de las otras, al lado de la carretera que conduce de Cádiz a Sevilla y a una distancia de más de 25 metros de estas casas y en el arrecife de tierras sembradas varias chozas unidas, pues las demás casas de campo y cortijos distan uno o más kilómetros la una de las otras (…) Entre las 5 o 6 casas que hay en el pago de El Cuervo, al lado de la carretera, no habitan en las mismas ni 30 personas.
De este expediente, independientemente del objeto de este, podemos extraer conclusiones que nos ayudan a tener una idea más cercana a la realidad urbana de El Cuervo:
En el de Rodalabota, las fincas en su mayoría distan de uno a más kilómetros y en el del Cuervo, si bien hay alguna menor distancia en este número de unas seis casas y el distar por término medio 300 metros, hace ver al que suscribe no puede considerarse como tal núcleo de población, pues si bien este último pago una porción de chozas unidas o próximas son de sirvientes de los cortijos colindantes
- En el mismo padrón aparecen 5 domicilios que consideramos áreas completamente vinculadas a El Cuervo:
- Fuente Pasa: 19 habitantes
- Grija: 12 habitantes
- Rodalabota: 12 habitantes
- Estación: 4 habitantes
- Calzada: 11 habitantes
- Sumando los habitantes domiciliados en el padrón en “El Cuervo” y las 5 zonas adyacentes, obtenemos una población total de 133 habitantes.
A inicios del siglo XX asistimos en Andalucía, sobre todo en la parte occidental, a un incremento considerable de la conflictividad social, debido a la carestía de los alimentos básicos (30% el aceite, la carne y las patatas). Se produjeron huelgas reivindicando mejoras en los salarios, la eliminación de los destajos y de las jornadas laborales. Aquí destacaron las huelgas que tuvieron lugar en el campo en el verano de 1903, en las que el movimiento anarquista andaluz desempeñó un papel fundamental. Así atestigua el propio Cristóbal Vega Álvarez, poeta nacido en la Estación de El Cuervo y testigo de la circulación de las ideas del anarquismo incipiente en el entorno de Lebrija-El Cuervo-Jerez de la Frontera[2].
Por estos años, el ingreso medio de un trabajador en España rondaba las 4 pesetas diarias y el salario medio de un cuerveño era de una peseta y media. El gasto anual de una familia cuerveña de 5 miembros era de 600 pesetas y el ingreso medio de un jornalero varón era inferior a 500 pesetas. En un año de crisis agraria (sequía o lluvia abundante), el ingreso anual de un jornalero no era superior a 150 pesetas (Datos Pulido Matos)
En los años previos a 1910, se registra en El Cuervo un aumento de la intensidad de las hambrunas (entre octubre 1903 y mayo 1904 como consecuencia de un persistente temporal de lluvias) que trajo consigo que los trabajadores de El Cuervo demandaran en varias ocasiones la actuación de las autoridades de Lebrija a través de auxilios y socorros. Ante la incapacidad para atender estas peticiones, los jornaleros cuerveños acudieron a la “estrategia tradicional de subsistencia” (rebusco, robo nocturno, tagarninas de Gibalbín, caza furtiva, caracoles de las marismas, etc.) (Datos Pulido Matos). En 1905 se intensificó la hambruna, afectando a todo el territorio español, e hizo que la falta de alimentos se convirtiera en uno de los temas centrales de la prensa diaria en la primera y verano del mismo año. Esta situación se prolongaría en el tiempo, puesto que en los meses de febrero-marzo de 1910 se produjeron movimientos de los jornaleros solicitando mejoras e intervención de las autoridades. Así se recogió en el punto 13 de la sesión plenaria del Ayuntamiento de Lebrija[3], cuando el propio alcalde informó de las noticias que se habían recibido de “pendencias y accidentes ocurridos en el campo y especialmente en el parage (sic) llamado del Cuervo”. Por otro lado, se hace hincapié en la “numerosa aglomeración de edificios y chozas”, aspecto que hay que confrontar con la poca población que oficialmente ofrece el padrón. El propio alcalde recalca que el objetivo de la autoridad lebrijana no es otro que velar por la tranquilidad pública. Como hemos comentado en líneas anteriores, las cifras reales de población que se movía por el entorno de El Cuervo a principios del siglo XX, dada su situación clave en cuanto al agro de Jerez y Lebrija y la demanda de mano de obra jornalera para las faenas del campo, eran muy superiores a las que aparecen en los registros oficiales como hemos podido comprobar en el padrón municipal de Lebrija en 1920.
El aumento de población en El Cuervo y su entorno, la mayor conflictividad y las demandas de la población cuerveña hicieron reaccionar al ayuntamiento de Lebrija y en una sesión extraordinaria (punto 14) se designó por primera vez en la historia de El Cuervo a un responsable municipal en exclusividad: José Bascuñana García.
En estos primeros años del siglo XX vamos a asistir a un auge del asociacionismo, así como de las huelgas en Lebrija. Entre 1880 y 1918 asistimos a la creación de toda una serie de asociaciones, tanto por parte de los jornaleros, fundamentalmente de ideario anarquista, como por parte de las clases dominantes. En el caso de la Sociedad Cooperativa de Obreros, acabó evolucionando y dando lugar al Círculo de Obreros y más adelante a la Asociación de Campesinos-Círculo de Obreros. En otro orden, aparece, como podemos ver en el cuadro, la fórmula del cooperativismo en el mundo asociativo (La Constancia y La Esperanza).
| Denominación | Fecha de Constitución | Nº Afiliados |
| Unión de Trabajadores del Campo | 1881 | 103 |
| Círculos de Labradores | 1900 | |
| Casino de Labradores | 1902 | 111 |
| Sociedad Cooperativa de Obreros | 1906 | |
| Cámara Agrícola | 1908 | 583 |
| Círculo Liberal-Conservador | 1909 | 132 |
| Círculo de Obreros | 1909 | 2.100 |
| Centro Instructivo de Obreros Republicanos | 1910 | |
| Casino de Artesanos | 1910 | |
| Asociación de Campesinos Círculo Obreros | 1910 | 2.357 |
| Círculo de Artesanos | 1911 | |
| Sociedad de Obreros Zapateros | 1911 | |
| Cooperativa “La Constancia” | 1911 | 95 |
| Cooperativa “La Esperanza” | 1911 | 80 |
| Sociedad Cooperativa de Socorros Mutuos | 1912 | |
| Asociación Femenina de Mujeres Trabajadoras | 1912 | |
| La Vitícola | 1915 | |
| Asociación de Obreros Campesinos y Oficios Varios | 1917 | 2.525 |
| Asociación de Viticultores | 1918 | |
| Asociación Gremial Agraria | 1918 | 72 |
En este contexto se inserta la solicitud de Juan Sánchez Gómez ante el Ayuntamiento de Lebrija de 1915, que volverá a aparecer en los asuntos tratados por la corporación municipal en 1916 ante una denuncia de la existencia de un foco de paludismo.
Dada cuenta por mí el secretario de orden del señor alcalde de una solicitud suscrita por D. Juan Sánchez Gómez en la que pide le curse la que dirige al señor Ingeniero Jefe de Obras Públicas de esta provincia, interesando de dicha Jefatura la oportuna autorización para construir edificios en una extensión de 450 a 500 metros, y abrir pozos en los mismos en el frente de la carretera de Madrid a Cádiz y entre los kilómetros del 600 al 601, se acordó por unanimidad se informe favorablemente dicha solicitud toda vez que con las mencionadas construcciones se hermoseará dicho trozo de carretera, sin perjuicio alguno para ella toda vez que la jefatura de obras públicas señalará la distancia a que se han de llevar a cabo las mencionadas construcciones desde la arista exterior más próxima de la carretera, lográndose con la construcción de dichos edificios el establecimiento de una pequeña colonia.
Son varios aspectos los que podemos señalar partiendo de la solicitud de 1915 de Juan Sánchez Gómez:
- Presenta un proyecto para organizar urbanísticamente la incipiente población que estaba asentada en El Cuervo (incluyendo el pago Rodalabota), parte de la cual lo hacía de manera estacional dependiendo de las campañas de trabajo del campo. Se trata del 1er proyecto de organización urbanístico del que tenemos constancia documental hasta la presente fecha. Partiendo de las chozas que existían, las casas a las que se hace referencia, las ventas y la Casa de Postas, estamos ante el primer gran paso para articular una población preexistente y comenzar a dotarla de los servicios básicos (abrir pozos para abastecimiento de agua)
- Se habla de la construcción de edificios a lo largo de 500 metros tomando como referencia o eje la carretera (actual A-4), que a veces en la documentación aparece bajo el término “arrecife”.
- Se señala la localización del proyecto, entre los kilómetros 600 y 601 de la carretera. En este sentido hay que matizar que, como podemos observar en el mapa topográfico del término de Lebrija de 1918, la señalización del kilometraje es diferente a la actual. Fruto de las modificaciones que se realizaron a lo largo del siglo XX y las variantes que se construyeron, se realizaron modificaciones en los hitos kilométricos quedando en la actualidad el núcleo de población de El Cuervo extendido a lo largo de los kilómetros 615 y 616.
- El fin de la solicitud que presentó Juan Sánchez Gómez era, como así recoge el documento, el establecimiento de una pequeña colonia. Este objetivo se comprende teniendo en cuenta las circunstancias sociales y económicas del contexto, además de políticas. Incluso podemos ubicar este tipo de pretensiones en el ideario conservador de la burguesía propietaria andaluza de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
- Esta solicitud se enmarca en un contexto social tensionado, sobre todo durante el verano de 1915 en que el campesinado de Lebrija y de El Cuervo estuvo muy descontento (La patronal rechazó las bases del trabajo propuesta y se convocó una huelga general, ante la que cabe mencionar la actitud de José Sánchez Alba y el boycott planteado a la misma[4])


A partir del invierno de 1916, la situación socioeconómica de los jornaleros cuerveños, como consecuencia de una crisis de subsistencia, empeoró sensiblemente. El 12 de marzo tuvo lugar un mitin multitudinario en Lebrija (más de 4.000 personas) en el que intervino el propio Sánchez Rosa, insigne figura del anarquismo andaluz. Se denunció la carestía de las subsistencias y la relación directa con la usura de los propietarios, defendiendo la necesidad de repartir las tierras no cultivas entre el campesinado. Un asunto importante tratado en el encuentro fue la prohibición de la apertura de una Escuela Racionalista en Lebrija, que según las autoridades lebrijanas se debía a la falta de seguridad e higiene. Según Pulido Matos, los verdaderos motivos de la negativa del gobierno de Lebrija los encontramos en una carta del alcalde Francisco Gavala Charril al Gobernador Civil, con fecha de 13 de agosto de 1915, que dice:
(…) manifestándole que el establecimiento en esta villa de la proyectada escuela laica, puede ser motivo de alteración del orden público, toda vez que la opinión sensata de este vecindario se ha de oponer por todos los medios imaginables al establecimiento de la indicada Escuela, en la que, además de borrar en los niños las ideas de Dios, Patria y Propiedad, se difundirán teorías disolventes y anárquicas[5]
A principios de mayo de 1916 se produjo una manifestación de varios miles de trabajadores lebrijanos (incluyendo a los cuerveños) solicitando una bajada de los precios de 1ª necesidad y la reducción de la jornada laboral a 8 horas. La situación llegó a un punto de conflictividad importante durante la jornada del 15 de mayo.
El 12 de julio de 1916, Juan Sánchez volvió a realizar una solicitud al Ayuntamiento de Lebrija, aunque en esta ocasión con carácter de urgencia por motivos de salud pública. En dicho escrito se denunciaba que la laguna de Fallán que estaba situada a unos 600 metros de una finca de su propiedad, constituía un verdadero foco de infección de paludismo[6] (…) no solo por su gran extensión de unas 65 hectáreas sino también por estar al lado sur que es la dirección de los vientos más reinantes de esta villa y estar situada a unos 600 metros del verdadero poblado que se está formando en el sitio denominado El Cuervo en el pago de Rodalabota. Según Juan Sánchez Gómez esto le impedía poder construir, dentro de su propósito para afianzar una colonia de población en El Cuervo, una escuela y un cuartel para la Guardia Civil.
Solicitud de Juan Sánchez Gómez para el saneamiento de la Laguna de Fallán (AML – julio 1916)
Por otro lado, Sánchez Gómez tenía cedida esta finca en pequeñas porciones de una a 5 aranzadas[7] a vecinos de El Cuervo que habían construido chozas en estos terrenos constituyendo un verdadero poblado. La solicitud fue aprobada por la corporación municipal del Ayuntamiento de Lebrija y elevada a la inspección de la Junta de Sanidad Exterior del Ministerio de Gobernación. Este tipo de peticiones se enmarcan en la preocupación por la propiedad privada y el orden público de la burguesía terrateniente, todo en un contexto social y político cada vez más tensionado, a lo que se añade una situación económica cada vez más precaria fruto de las crisis de subsistencias y las características estructurales de la sociedad lebrijana y cuerveña de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
En la segunda mitad de 1916 y en los primeros meses de 1917, la conflictividad social se mantuvo en Lebrija y El Cuervo. Los años 18, 19 y 20 serán conocidos en todo el valle del Guadalquivir como “el trienio bolchevique”. Se trata de un periodo con un incremento espectacular del número de huelgas y una preocupación en aumento por el orden público, como así puede verse en la documentación conservada, por parte de las autoridades lebrijanas. Las características de las huelgas del “Trienio Bolchevique” en El Cuervo son las siguientes:
- Coordinación de todos los núcleos de población del marco de Jerez y Bajo Guadalquivir.
- Huelgas Generales, en la medida en que todas las capas de población activa se vinculen a la acción.
- Que los acuerdos concluidos quedasen sancionados por un contrato colectivo que comprometiese al conjunto de la patronal (por ejemplo: Bases de Invierno del 11 noviembre 1918)
- La mayor duración de las huelgas (entre mayo y junio de 1920 se convocaron 5 huelgas generales en Lebrija- El Cuervo).
En definitiva, Juan Sánchez Gómez representa un hito a considerar en la historia de El Cuervo por la importancia que la cuestión urbanística comenzó a tomar a partir de entonces. Cierto es que hasta la década de los 40-50 no se llevaría a cabo un verdadero plan urbanístico por parte del Ayuntamiento de Lebrija. Por otro lado, Sánchez Gómez representa y encarna una de las preocupaciones de primer orden que la clase propietaria y burguesa del Bajo Guadalquivir tenía cada vez más presente en su día a día: el crecimiento y la mejor organización de los jornaleros lebrijanos y cuerveños, la implantación del anarquismo como doctrina política entre estos últimos y el control del orden público en beneficio de sus intereses y propiedades. De esta manera, las solicitudes de Sánchez Gómez reflejan una preocupación con un claro objetivo: evitar la alteración del orden público como principal amenaza al status social y económico, además de político, que la clase social a la que representaba disfrutaba. Esta, y no otras motivaciones, explica el interés por la construcción, organización y ordenamiento de una “colonia” en El Cuervo con el fin último de controlar a la población que de manera incipiente iba acumulándose en el entorno de la carretera, antes que el anarquismo y cualquier fórmula de socialismo ganara terreno entre los jornaleros cuerveños.
Juan Sánchez Gómez siguió participando de las decisiones que se tomaron con respecto a El Cuervo en los años 20 del pasado siglo, pero eso forma parte de otra etapa de la historia de El Cuervo que abordaremos en otro artículo para tratar el profundo cambio que se comenzó a dar en la aldea “Rodalabota” durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930), puesto que desde Lebrija se comenzarían a abordar las cuestiones relativas a los servicios básicos que una población que en poco tiempo superó los 400 habitantes censados, pero que como recogía la documentación de la época superaba los 1.000 habitantes si se incluía la población que de manera estacional acudía a buscar trabajo en los cortijos del entorno.
[1] Expediente instruido para el establecimiento de fielatos en los núcleos numerosos de población del extrarradio (1919). Legajo nº 18 (AML)
[2] En abril de 1914 tuvo lugar el I Congreso anarquista campesino en Jerez de la Frontera (Federación de Agricultores de Cádiz) al que asistieron representantes de Los Barrios, El Bosque, Prado del Rey, Grazalema, Paterna de la Rivera, Medina Sidonia, Sanlúcar de Barrameda, Jerez de la Frontera y Lebrija.
[3] AML, p.195, signatura 29, libro I.
[4] PULIDO MATOS, Manuel. Historia de un pueblo andaluz: Lebrija, de la Revolución Gloriosa a la Democracia, 1868-1979, p. 146. Lebrija, 1998.
[5] Ob. cit., p. 149.
[6] El paludismo (o malaria) es una enfermedad causada por un parásito (Plasmodium), el cual es trasmitido por la picadura de un mosquito infectado. Los signos y síntomas incluyen fiebre (que puede ser periódica), escalofríos, rigidez, sudoración, diarrea, dolor abdominal, dificultad respiratoria, confusión, convulsiones, anemia hemolítica, esplenomegalia y anomalías renales.
[7] Es una antigua medida agraria de superficie, que equivalía aproximadamente a 4.75 metros cuadrados, aunque podía variar localmente.