Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que la renta por persona en El Cuervo de Sevilla ha subido con fuerza en los últimos años: entre 2015 y 2023 ha pasado de unos 7,5 mil euros a 9,6 mil euros anuales. Es decir, el pueblo mejora en términos absolutos. De hecho, su ritmo medio de crecimiento (un 6,21% anual) ha sido superior al de la media provincial (4,81%) e incluso mayor que el de los municipios más ricos del Aljarafe.
Sin embargo, ese crecimiento no ha servido para escalar posiciones en el mapa económico provincial. La distancia entre lo que ingresa un cuerveño y lo que ingresa de media cualquier sevillano sigue prácticamente congelada en torno a 1,6–1,7 mil euros desde hace casi una década. El Cuervo sube, sí, pero suben todos al mismo tiempo. El diferencial no se corrige.
El rebote post-pandemia tampoco corrige la brecha
Tras la pandemia, entre 2021 y 2023, toda la provincia vivió un salto estadístico: la renta media provincial creció un 14,9% en ese periodo. El Cuervo también rebotó, pero ligeramente por debajo (14,5%). Ese matiz, aunque pequeño, confirma la tendencia: ni siquiera en los ciclos de fuerte impulso El Cuervo gana terreno relativo.

Un crecimiento sin convergencia
A la vista del conjunto de datos, el diagnóstico es claro:
El Cuervo no está parado: crece.
Pero ese crecimiento no lo acerca al resto de la provincia.
Eso significa que el problema no es de velocidad coyuntural —el pueblo no está estancado— sino de estructura económica: el motor que impulsa el desarrollo local no es capaz de cerrar la brecha de fondo con el resto del territorio sevillano.
Por qué importa esta lectura relativa, y no solo el número absoluto
Un municipio puede mejorar sus cifras y, aun así, empeorar su posición en el mapa económico si los demás avanzan más o igual. Eso tiene consecuencias prácticas: renta más baja implica menos capacidad de gasto local, menor atracción de inversión, más dependencia del Estado del Bienestar y, a medio plazo, más vulnerabilidad frente a crisis futuras.
En otras palabras: el problema no es solo “cuánto sube” El Cuervo, sino si sube lo suficiente como para dejar de quedar atrás. Hoy la respuesta, con datos en mano, es no.
Fuentes:
INE: https://www.ine.es/dyngs/Prensa/ADRH2023.htm